Internacional
Farmacéuticos Mundi denuncia el aumento de medicamentos falsificados en el mercado internacional

Farmacéuticos Mundi denuncia el aumento de medicamentos falsificados en el mercado internacional y la amenaza que supone para la salud pública, tanto en España, como en países en vías de desarrollo, donde el control de los mismos aún se hace más difícil. Para asegurar la calidad de los medicamentos, el Área Logística Humanitaria de Farmamundi (ALH) realiza suministros que cumplen exhaustivamente con las normas internacionales GMP/GDP, y desde el año 2007 la organización cuenta con el certificado de AENOR ISO 9001:2000 para la distribución internacional no lucrativa de medicamentos, material sanitario y equipamiento para la ayuda humanitaria, lo que supone una garantía de calidad y un respaldo al riguroso trabajo humanitario realizado en los últimos 15 años.
Concretamente, durante 2008 se enviaron 130 toneladas de medicamentos y material sanitario repartidos en 538 expediciones a 57 países del mundo. Con estos suministros se facilita el acceso a medicamentos que generalmente son demasiado caros para la población y, al mismo tiempo, más vulnerables a la falsificación. Pues, según explica Eduard Soler, Vocal de Proyectos de Farmamundi: "los elevados precios de algunos fármacos se convierte en un negocio rentable para los traficantes. A diferencia de lo que habitualmente se cree, los medicamentos más falsificados son aquellos de los que pueden sacarse más beneficio, es decir los más caros".
Asimismo, una de las líneas estratégicas de Farmamundi en proyectos de desarrollo es mejorar el acceso a los medicamentos esenciales y la calidad de los mismos. Un buen ejemplo de ello puede verse en Nicaragua, donde en 2008 se inauguró el primer laboratorio de control de calidad de medicamentos que se encuentra en el mercado nacional, con la norma ISO 17025, inicialmente en 4 técnicas analíticas. Situado en el Campus Médico de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, en León, está financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y la Agència Catalana de Cooperació al Desenvolupament (ACCD). Cuenta con equipos de última generación para realizar los análisis y su puesta en marcha ha beneficiado directamente a la población en la medida que se mejoran las capacidades e instalaciones adecuadas para una vigilancia activa de la calidad del medicamento en el mercado nicaragüense.
De ahí, "la importante labor de Farmacéuticos Mundi potenciando su colaboración con las autoridades sanitarias asesorando, formando y financiando estructuras y profesionales que de una manera sostenible y duradera puedan ejercer el control sobre toda la cadena del medicamento", declara Soler.
Por tanto, la acción de los países en vías de desarrollo debería centrarse en hacer más asequible el medicamento a la población, con la intervención en toda la cadena del medicamento, mediante la utilización de listas de medicamentos esenciales, no imponer impuestos excesivos, promover sistemas de aprovisionamientos públicos, potenciar la utilización de medicamentos genérico y, crear y mantener estructuras públicas que garanticen la distribución de medicamentos de calidad.
Medicamentos falsificados y estrategia del Ministerio de Sanidad Español:
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los medicamentos falsificados son aquellos que incluyen información falsa acerca de su identidad u origen. Estos fármacos pueden caracterizarse por el uso inadecuado del ingrediente activo correspondiente, la utilización de un ingrediente activo más barato, la omisión de la sustancia activa o la inclusión de sustancias tóxicas.
La Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), denuncia que África occidental es la zona de mayor incidencia de este comercio ilegal, que priva a las personas de tratamientos adecuados y que además puede aumentar la resistencia de los fármacos a las enfermedades. La mayoría de esas medicinas contienen muy poco o ningún componente activo y proceden del sur y del este de Asia, aunque según UNODC también hay industrias en la región.
El Ministerio de Sanidad y Política Social, en colaboración con la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), también ha desarrollado un plan estratégico frente al avance de los medicamentos falsificados con el objetivo prioritario de proteger la salud de los pacientes.
Este fenómeno, relativamente nuevo y lucrativo, está alcanzando un nivel de crecimiento cada vez mayor. Aunque es difícil la obtención de cifras precisas, queda constatado que el consumo de los medicamentos falsificados es mayor en los países en vías de desarrollo, donde puede llegar hasta el 50%, mientras que en los países desarrollados las cifras descienden hasta el 1%. La pobreza y un sistema deficitario en el control y supervisión del mercado farmacéutico son caldo de cultivo para la creación de mercados de productos falsificados.
Sin embargo, en los países más desarrollados se ha detectado una línea de actuación más sofisticada para la entrada de estas mafias, y las diferencias entre los medicamentos falsificados y los originales son apenas apreciables. De hecho, los medicamentos afectados son los conocidos como “medicamentos relacionados con estilos de vida”, es decir, los utilizados para aumentar el rendimiento deportivo o masa muscular –anabolizantes hormonales-, la disfunción eréctil, la obesidad, el tabaquismo o trastornos del sueño. Y su comercialización en Internet, un medio global y de fácil acceso, dificulta su control.
En la Unión Europea, estos mercados del medicamento están inscritos en el mercado ilícito, y tan sólo en raras ocasiones se entra en los canales legales de distribución y comercialización de medicamentos. No obstante, se han detectado en varios países de la UE la introducción de medicamentos falsificados en los canales farmacéuticos a través de una distribución intracomunitaria con circuitos muy complejos.
En estas ocasiones, los medicamentos no son los relacionados con los estilos de vida sino los vinculados a un alto nivel terapéutico. Por tanto, el impacto de estas falsificaciones en la salud pública es mayor. Al mismo tiempo, es preciso destacar, que fuera de los canales legalmente habilitados para la venta de medicamentos, la proporción de medicamentos falsificados es superior. En los países industrializados, las ventas de medicamentos falsificados encuentran en Internet una ventana de fácil salida a tratamientos más baratos o no autorizados.
Iniciativas para mejorar el control
De ahí, las diferentes iniciativas tanto a nivel internacional como nacional para combatir la falsificación de medicamentos. Estas diferentes medidas han tenido como objetivo principal prevenir y detectar la falsificación de medicamentos, construir redes de coordinación entre asociaciones internacionales, industrias farmacéuticas y autoridades sanitarias, así como crear nuevos instrumentos jurídicos en la legislación que tipifiquen la falsificación como un acto criminal y no tan sólo como una violación de las reglas comerciales.
A nivel nacional, recientemente, destaca la iniciativa de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, Estrategia frente a medicamentos falsificados (2007), que ha servido de punto de partida para que los distintos agentes implicados en la lucha contra este delito incorporen sus iniciativas y propuestas. Con ello, se pretende tener un documento que permita una mayor preparación frente a la amenaza que supone para los ciudadanos la falsificación de medicamentos.
A grosso modo, las premisas a seguir en dicha estrategia serían: la cooperación de todos los sectores implicados, el intercambio rápido de información y una adecuada formación en esta materia tanto para los profesionales como los ciudadanos. Así se podrían reforzar las medidas de control existentes, evitar la entrada y distribución de los medicamentos falsificados, implantar un sistema de comunicación y retirada ágil del mercado de estos fármacos, y desarrollar planes de actuación que frenen la venta de los mismos.
Las perspectivas de crecimiento de este mercado de medicamentos falsificados hacen previsible que el canal español farmacéutico se sitúe, como otros mercados europeos, en el punto de miras de estas mafias en un futuro cercano. Por ello, es imprescindible garantizar una capacidad de reacción frente a este problema que afecta a la salud pública de todos los ciudadanos.
Por último, destacar que La Comisión Europea es consciente del problema y ha presentado una propuesta de modificación de la Directiva 2001/83/CE(1) del Parlamento Europeo y del Consejo, de 6 de noviembre de 2001, por la que se establece un código comunitario sobre medicamentos para uso humano. La propuesta existente se presentó en el otoño de 2008 y se remitió al Parlamento Europeo en diciembre de 2008 (COM(2008)668). Su objetivo es abordar, en particular, el riesgo de que los medicamentos falsificados entren en la cadena de suministro legal de medicamentos de la UE.
Fuente: Farmacéuticos Mundo
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